Desde
el nacimiento de los primeros diarios, una extraña psicosis ha invadido a la sociedad
con la cuestión “¿Cuál es el futuro del periodismo?”. No es menos cierto que, a
día de hoy, no tenemos respuesta para la cuestión ni para la psicosis.
Es
evidente que el periodismo está sujeto a dos variables en constante cambio y
normalmente en progreso: la tecnología y la sociedad. Los avances tecnológicos
han beneficiado la trasformación del periodismo y su práctica a través de la
redacción, la fotografía, la radiodifusión y la televisión. Sin embargo, los
cambios sociales, como el surgimiento de una dictadura, han perjudicado
ocasionalmente al desarrollo de la actividad periodística.
Actualmente,
en un periodo de democracia, los periodistas no temen tanto la falta de garantías
sociales, sino al cambio de los medios. En un primer momento, la prensa escrita.
Luego, con la inclusión de la fotografía. Más tarde, la radio. No hace mucho,
la televisión. ¿Y ahora? Ahora Internet. Internet es el gran conocido-desconocido. Internet innova cualquier concepción sobre sociedad,
economía y metodología. Los empresarios tiemblan. Con una conexión de red,
cualquier persona con una idea puede desarrollarla y pasar a formar parte del
mercado. Es más, ya no se trabaja para cobrar del consumidor; se trabaja para cobrar
de las grandes empresas que deseen publicitarse en su producto. Ahora, no
importa tanto desarrollar un producto de calidad, sino que sea accesible al
público. Los más puristas tiemblan ante el intrusismo, pero si una persona sin
conocimientos ni experiencia lo está haciendo mejor que un licenciado, hay un
problema.
En
mi opinión, no creo que la pluralidad de iniciativas perjudique al periodista,
al contrario, le beneficiará, pues se encontrará ante una situación de libre
mercado que premiará la capacidad. ¿Y las grandes empresas? Las grandes
empresas, como los grandes imperios, caerán. No se puede sostener un modelo no competitivo.
Estoy seguro de que los periodistas liberados del yugo editorial serán auténticos
abanderados de la libertad y de la democracia.
